hola Jose Antonio, sé que nuestra conversación de antes no ha sido precisamente agradable, puedo haberte parecido muy desconfiada e incluso borde, espero que no te enfades conmigo, y que me comprendas, como te he dicho podemos llegar a ser buenos amigos y seguramente algun día nos reiremos de esto.
Creo que Tere se ha equivocado de espacio. Pero bienvenida Tere, ya sabes...las amigas de mis amigas, son mis amigas, y viniendo recomendada por Carme...
Gracias, Fernando: es un honor saber que siempre hay alguien tras la pantalla leyendo lo que uno hace con tan buena voluntad. Muchas gracias por estar ahí y poco a poco iré colgando todo lo que tengo y lo que aún estoy escribiendo.
Me preguntabas el otro día desde cuando sigo tus escritos, pero la verdad es que no recuerdo la fecha. Se que fue nada mas empezar en este mundo de Spaces, me hablaron de apuntarme a facebook y no se como lo hice en las dos redes a la vez. Creo recordar que fuiste el primero en compartir palabras conmigo, entonces tenías el blog de otra manera y yo no sabía aún como anotar una entrada ni lo que era el libro de visitas. Ahora la red se ha hecho mas grande (tampoco mucho, pocos amigos pero bien avenidos) y es apasionante conocer buena gente de otros sitios. Por cierto, el Facebook lo tengo casi abandonado, me gusta menos que este.
Me parece Carme, que estamos de acuerdo en muchas cosas... Las edades? es posible que yo esté mal informado: 10 o 12 años es una edad temprana, pero 16...???
Bejarano, tus golpes de "modernidad" me dejan pasmada. En primer lugar los niños tenían entre 10 y 12 años, a estas edades somos los adultos quienes debemos guiarlos y decirles lo que está bien o no y lo que deben hacer o no y más en una situación de peligro. Sabemos que un adolescente, de 16 años, por definición es temerario porque no percibe el riesgo y así van las cosas en muchas ocasiones. Yo no soy técnico en construcciones y no sé si estaba hecha correctamente la edificación del "pabellón". Si no fuese así el peso de la ley debería caer sobre los responsables. De todos modos no podemos dejar caer la responsabilidad de las cosas sobre los demás, a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César. ¿Qué papel tenemos entonces los padres? Delegamos la educación de nuestros hijos en los profesores, la salud en los médicos, la seguridad en los poderes públicos. ......Entonces ¡Qué coño hacemos nosotros! Un beso Bejarano
Tal día como hoy, pero hace unos cuantos años, te lanzaste a navegar en el Rio del Tiempo, y bien que nos alegramos todos los que te conocemos, aunque sea informáticamente. Despliega velas porque a pesar de haber visto ya muchas orillas, lo mejor del paisaje siempre está por llegar. ¡Feliz cumpleaños, Jose Antonio!
Las esculturas son de IGOR MITORAJ, un escultor polaco, y se expusieron en Valencia, en la Avda. del Marqués del Turia hace unos dos años. Como era una exposición itinerante, actualmente no están en la ciudad, se las llevaron a otro sitio.Debería haberlo puesto como pie de foto, cosa que pienso corregir. Gracias por el interés.
Hola primo. De vez en cuando entro en tu bloc para saber de ti y los tuyos. Gracias por el enlace a mi página. Va poco a poco porque el tiempo es escaso. Besos para toda tu familia. ßene.
Jose Antonio. Traducir no es ningún rollo, mantiene mi cabeza activa. Además mi amiga escribe, por supuesto, para que la entiendan pero además escribe lo que siente en su lengua. Lo mismo que yo ecribo en la mía porque siento en castellano. Respecto a mis vivencias, no dudes que, a pesar, de estar traduciendo el cuento explicaré mis vivencias, lo que pasa es que ahora no estoy muy inspirada. Lo que tengo que contar es bastante repetitivo, ya sabes, dolores, agotamiento, etc y no quisira aburrir a mis lectores ni recrearme en mi dolor. Así que escribiré sobre otras cosas cuando me inspire. ¿Por cierto y tu relato.
Ante la duda recurro a la RAE:
varraquera.
1. f. coloq. Lloro fuerte y continuado de los niños.
¡Qué pesada soy!, te estoy llenando el libro de visitas.
Respecto a tu comentario en mi entrada:
Jose Antonio, tú propones una revolución. Es cierto que no podemos estar sometidos a tantos cambios en tan poco tiempo. También es cierto que si las cosa no funcionan se cambian y punto. Claro está que primero habrá que saber por qué no funcionan e incidir sobre eso. Ni te imaginas los movimientos orquestales que genera cada cambio en el plan de estudios. Pero bueno, doctores tiene la iglesia...
Con respecto a las churras y a las merinas decir que fui fiel a la célebre frase de vale más una imagen que mil palabras.De todos modos, como lo quería decir era que muchas veces se confunden conceptos totalmente opuestos, voy a recurrir a la RAE por si alguien se ha perdido:
Churra: Dicho de un carnero o de una oveja: Que tiene las patas y la cabeza cubiertas de pelo grueso, corto y rígido, y cuya lana es basta y larga.
Merina: Dicho de un carnero o de una oveja: Que tiene el hocico grueso y ancho, la nariz con arrugas transversas, y la cabeza y las extremidades cubiertas, como todo el cuerpo, de lana muy fina, corta y rizada.
Como ves, ambas se parecen como un huevo a una castaña.
Verás Jose Antonio, el Juego del ángel es una muy buena novela, muy bien escrita, personalmente he disfrutado mucho con ella. He leído las novelas en orden inverso y una vez acabada la sombra del viento te diré que el juego del ángel me parece que tiene bvastantes similitudes con la anterior. Ambientada también en Barcelona pero algunos años antes, algunos de los mismos personajes y si me apuras casi el mismo tema.
Sobre el niño con el pijama a rayas, no creo que sea infantil, eso sí está vista desde el prisma de un niño.
Recomiéndame algo que me mantenga embelesada como las dos del Zafón.
José Antonio gracias por tus buenos deseos. Me hace mucha gracia tu traducción al catalán del texto que me dejas. Me he reído mucho con tu traducción digamos....¿literal?. Me ha encantado lo de Filicis vacacionis. Un beso y prometo poner la fotillo. ¡Oye!, ¿el coloso no será mi novio? El hombre es tamaño españolito medio. Je je je ¡Si se entera! Me permito alguna bromilla pero te entendí. Muchos besos